Había una vez un gato atigrado. El gato murió un millón de veces y renació otro millón de veces, tuvo varios dueños pero no quería a ninguno. El gato no le temía a la muerte. Un día el gato fue liberado, era un gato callejero. Él conoció a una gata blanca y los dos gatos vivieron felices juntos. Los años pasaron y la gata se murió de vieja. El gato lloró un millón de veces y después murió. No volvió a revivir..tienes la bienvenida a una parte de mi vida.

Ah, publico una vez a la semana, comparte y recomienda si te gusta lo que lees y si no tambien comparte, se me olvidaba escribir algo mas y es: Comparte.

lunes, 22 de marzo de 2021

En Camino

 

Hace poco revisaba la idea del porqué del blog, a veces lo uso como para mostrarme un poco más, como un extensión para que me conozcan sin hablar mucho, solo es cuestión de revisar y pueden encontrar varias cosas de mí, es que vengo con un manual adjunto comentaba en algunas cosas cuando podía usar la idea de tener un poco más de confianza en otro nivel un poco más íntimo; también es cierto que hace rato no lo uso como desahogo de frustraciones quizá es que ya tengo claro que frente a una situación adversa al final se tiene que rescatar lo positivo y las lecciones aprendidas, término que me persigue por todos lados, y que por cierto es tan difícil de aplicar frente a experiencias vividas. Por otro lado también lo use para escribir y ensayar una que otra decima que me llama mucho la atención y es una idea que siempre me da vueltas la cabeza para simple pero te pide un poco más de concentración para encontrar la palabra correcta con la cadencia adecuada y que encima guarde relación o por lo menos trate de hacerlo en el camino; más adelante en el año quizá vuelva a las decimas pero también es porque estoy tranquilo al estar en este modo no tengo mucho que decir, la mar esta calma y cierto que a veces se mueve pero no es como otra veces que tenía mucho que decir

 


También en algún momento lo use para mandar mensajes para alguien que en teoría leía el blog o por lo menos en algún momento del tiempo lo leería y eso me entretuvo por mucho tiempo no era seguido y deliberadamente se manifestaba cuando solo era necesario. Extraño mucho cuando le escribía a alguien que quizá, por este momento sea incierto o peor aún anda por ahí sin saberlo, en ese momento me sentí bien, creía que era lo correcto ahora que lo pienso fue una salida para aceptar algo pero que en el fondo era una forma de resistirme a eso. Quizá más adelante cuando encuentre que mi corazón esta con esas ganas vuelva a escribir a esa persona. Finalmente, y esto fue lo más seguido era relatar lo que me pasaba durante la semana, a veces y es cierto también reflejaba un poco lo que les pasaba a mis amigos más cercanos o a mi familia, cuando era de esa forma tenía un poco de cuidado porque siempre fue desde mi punto de vista y ciertamente tuve la idea de por ratos hacerlo un poco difuso para que no sea evidente, sigo pensando que no es bueno involucrar a gente que ni sabe que es mencionada aquí. Ayer se me fue el día rápidamente y si bien en la noche olvide escribir como siempre al atardecer de un domingo medio ocupado, me plantee esto porque seguía escribiendo y para que lo hacía, en el fondo es que, si es una forma de liberación espiritual, pero en esencia es porque me gusta hacerlo.

domingo, 14 de marzo de 2021

Shimmer

 

A continuación, lo que me pasa cuando faltan diez minutos para que se cumplan doce horas de un día cualquiera durante la semana.

Son diez para las doce, ocurre esto un lunes, miércoles y viernes, es casi medio día y mi mente empieza a divagar, mi truco es no ver el reloj para saber cuándo falta, aprendí que si lo hago el tiempo se vuelve relativo y esos diez minutos se convierten en una eternidad, por un momento entre tantas cosas que cruzan por mi mente aparece la idea de renunciar y dejarlo así, pero al mismo tiempo estoy tan cerca y cuando veo el panorama tomo conciencia que estoy en pleno proceso que me ha tomado meses y mientras pueda tengo que seguir hacia adelante, es que en realidad es seguir aumentando más resistencia lo difícil es adaptarme a ese esfuerzo dominarlo y seguir caminando, en el siguiente segundo empiezo a seguir el ritmo de una canción en ese punto no me interesa si es lenta o rápida solo es un instrumento para seguir, en el siguiente segundo si me tomo el tiempo para analizar letra y sinfonía quizá puedo encontrar algún significado o tocarla en la guitarra, al final sigo caminando.


 Son diez para las doce, ocurre últimamente seguido es casi la medianoche y ya por costumbre debería estar dormido pero lejos de eso me siento a ver una película que pasa por el cable, mi idea es que mi dormitorio se enfrié un poco, debido al verano intenso, después de esa hora el aire frio de la brisa marina lejana se puede sentir que entra, a veces también es demasiado y tengo que cerrar la ventana, la decisión de la película tiene que ver con el hecho que por un bien tiempo estuve despertando a las tres de la mañana y me quedaba pensando básicamente en nada, en una condición con ganas de dormir pero incomodo como para hacerlo, a veces me tomaba una hora volver a tener sueño, ahora que pruebo lo de la película, me acuesto y despierto normalmente, quizá esta estación es una de la más difíciles extraño un poco el frio y meterme entre los cubrecamas que me son más cómodos.

Esto es lo que ocurre a diez minutos de que de las doce por un momento es la decisión de un segundo que determinará que ocurrirá el resto del día.

Altar

  Después de mucho tiempo tome conciencia de lo importante que es estar en armonía conmigo mismo, no es que antes no lo estuviera, si no q...