Había una vez un gato atigrado. El gato murió un millón de veces y renació otro millón de veces, tuvo varios dueños pero no quería a ninguno. El gato no le temía a la muerte. Un día el gato fue liberado, era un gato callejero. Él conoció a una gata blanca y los dos gatos vivieron felices juntos. Los años pasaron y la gata se murió de vieja. El gato lloró un millón de veces y después murió. No volvió a revivir..tienes la bienvenida a una parte de mi vida.

Ah, publico una vez a la semana, comparte y recomienda si te gusta lo que lees y si no tambien comparte, se me olvidaba escribir algo mas y es: Comparte.

domingo, 10 de enero de 2021

De mis pasos

 

Continuo con lo que a veces me sabe a suplicio, pero hay días que si me atrae escribir de hecho ya no comparto mucho el hecho de que escribo, cuando tenia menos de veinte, como era una serie extranjera la transmitían en la red de canales local y a veces la cambiaban de horario, muchas veces la veía en la noche a la hora que llegaba del colegio o también en su repetición ya cerca de la medianoche. También por ese tiempo veía una película muy seguida que me habían recomendado de tiempo en tiempo la repetía una vez por mes o quizá un poco más. La serie narraba la historia de un psicólogo radial divorciado con un hijo que reiniciaba su vida en otra ciudad como resultado de la separación de su esposa. Lo que me llamaba la atención era que el y su hermano son dos snobs con profesión y de alguna manera para mi en ese momento me representaba un humor sofisticado y que usaba referencias con un mínimo de conocimiento actual. Por otro lado, en la película el protagonista era el hijo de una persona con alzheimer avanzado, que administra un restaurante familiar, divorciado.


 

Y siempre de alguna manera me identificaba con ellos cuando tenia veinte y no me molestaba pensar que cuando tuviera su edad tendría algo similar pero evidentemente mas estable, un final feliz preocupado por pagar una pensión escolar y una hipoteca de una casa, había momentos del día que me veía así y me gustaba, intentaba quizá repetir lo que vi como ejemplo de mis padres que ciertamente pusieron a prueba sus vínculos con la pandemia.

Estos días por cosas ajenas a mi volví a coincidir con la serie y la película que llego sin avisar y me puse a disfrutar ambas, pero note un detalle que me dejo pensando ambos protagonistas coincidían en algo que era que tenían mi misma edad, lo que me llevo a reflexionar en donde me encontraba y que es lo que hacía, hacia donde iba y cosas así. De muchos de esos pensamientos comparto algo, en este momento no se si ya lo escribir espero no ser repetitivo pero por mucho tiempo sentí que extrañaba a alguien, pero luego de mucho pensar y analizar no era eso lo que me dejaba pensando si no la posibilidad que había perdido algo muy similar a condiciones ideales que realmente nunca se darían y a eso le daba vueltas hasta que un día solo rompí el circulo y avance, para ese momento había coincidido que mi propio organismo se había revelado contra mí, quizá fue el indicativo que era necesario para por fin estar en paz conmigo mismo.

jueves, 31 de diciembre de 2020

Tiempo

 

Fue uno de esos días que abrí los ojos y sentí que hace rato que ya había pasado una etapa después de mucho analizar prepare de una manera suave mi salida, metódicamente calculada para que no sea ni muy agresiva pero tampoco demasiado suave, con varios días de anticipación repasaba el plan lo que diría y las posibilidades que surgirían en el camino, ciertamente había una necesidad de salida no se si seria de escape, pero sí de avance, me había convencido que era lo mejor para mí y mi entorno. Cuando llego el momento y ya empezado el proceso de salida cuando llego el momento culminante no tuve el valor de hacerlo.

No lo hice porque en forma paralela durante todo este tiempo una semana antes de navidad y una semana después inevitablemente pensé en mi vida en lo que había avanzado y luego de pensar mucho llegue a la conclusión que no hubo un año por mas mal que pareciera que no hice algo que valió la pena siempre camine hacia adelante, inclusive en este año que fue un poco difícil; además no era necesario ponerse dramático en este punto del año.

 


Por otro lado, con el tiempo eh aprendido a manejar estos ataques que tengo de cierre, si bien para mi lo es, tampoco busco como era antes una tragedia que algunas veces tomaban años para volver a mí a manera de revancha. Así que reflexione las cosas y trate de llevar las cosas lo mas tranquilo posible tampoco era necesario hacer algo más.

En conclusión, si bien es un momento delicado para todos me sigo sintiendo agradecido por todo lo que se hizo en el año y por que en mi entorno la mayoría se encuentran bien; se que el siguiente año será un poco difícil, pero es necesario retomar todo de continuar con la vida en una nueva realidad.

sábado, 26 de diciembre de 2020

Der Kommissar

 

Hace un par de semanas tuve una reunión, me dispuse a salir de mi casa situación que había coincidido con la historia anterior, en el que aproveche para hacer varias cosas, el principal motivo de la salida era una conversación que demoro aproximadamente un poco mas de un año en darse si no es un poco más, por mi lado no hubo mucho cambio porque para mí esa conversación ya se había dado ya hace mucho tiempo, por un rato hubieron muchas cosas que se dijeron en un momento el dialogo se volvió la típica conversa de alguien mayor en donde se habla del trabajo y de los problemas del salud, no me estoy quejando pero no me sorprendió que en algún momento se convirtió en ese tema del cual siempre critique y que me pareció aburrido, no es que ahora me da alergia hacerlo si no que ese transito natural del tipo de conversa ahora era esto, ya de regreso a casa pensaba que este tipo de conversas se repetía mas seguido y en algunos casos solo lo había hecho para evitar conversar de otros temas para mi quizá mas interesantes o simplemente para mantener un diplomático enlace.


 

Luego de la charla y después del final ya estaba en otro lado pero al mismo tiempo y aquí viene la sorpresa estaba en otro lado de la ciudad del cual no había pasado hace mas de treinta años, como es obvio me tomo un poco de tiempo darme cuenta que era el mismo ambiente pero también como es lógico todo había cambiado es ameno pensar que muchas veces había pasado por ahí pero también era una parte del camino que había dejado de lado porque era algo natural, y en ese momento me quiso dar un ataque de melancolía y caminar por el mismo sitio por donde caminaba; así que mientras empezaba el camino tome conciencia que no era necesario hacerlo decidí que a veces era mejor que ese camino, esa elección quedara así como un recuerdo lejano y bonito.

Así que camine por otro lado por otra vía porque también sentía que tenia que estar en otro lado, me subí el microbús teniendo todas las precauciones del caso y me baje a medio camino como siempre y después de varios meses volví a caminar distancias largas, pensé que tendría una tormenta de ideas conflictuadas que me sirven de entretenimiento pero más allá de eso solo sentí serenidad y también quizá era el cierre necesario para una etapa, como es parte de la edad termine con los pies hinchados lo que tomo una semana hasta que se desaparecieron todas consecuencias de algo que siempre hacia y ahora poco a poco retomaba.

Altar

  Después de mucho tiempo tome conciencia de lo importante que es estar en armonía conmigo mismo, no es que antes no lo estuviera, si no q...